jueves, 10 de septiembre de 2009

/Resonancia/ El juego escénico, por Adolfo Brandi

Un dúo escénico es como un juego de truco: consiste en ver al otro y en saber cuántas cartas tiene, en percibir sus sensaciones, darse cuenta de cuándo tiene el ancho, cuándo está atravesado por algo muy fuerte.
La próxima acción o carta tiene que mejorar para enriquecer la mano, nunca restar. cuando hay que aguantar, se aguanta
.
El equilibrio de la escena también es similar al juego, se tiran las cartas consecutivamente y no todas juntas.
Al final gana el que mejor las usó, el que mejor supo ver a los demás y a su pareja.
Cuando muere la técnica, cuando uno empieza a ser sólo órganos y ya no hay piel y está entregado a todo (o está todo entregado), ya nada sobra, nada está descolocado, sino que todo es armónico. Ahí es cuando muere la técnica.
También es bueno tener una buena técnica para poder jugar dentro de ella, pero si se puede llegar a este estado de percibir todas las sensaciones, eso lo hace mágico, único, termina siendo órganos, sentidos y sólo palabras.

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